viernes, 23 de julio de 2021

Los 49 peores chistes de la historia


https://verne.elpais.com/verne/2015/08/04/articulo/1438683590_611299.html

El de los gentilicios

—Oye, ¿sabes cómo se llaman los habitantes de Barcelona?

—Hombre, pues todos no.

El del intermitente

—Niño, sal del coche y mira si funciona el intermitente.

—Ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no…

El de la foca

¿Qué le dice la foca a su madre?

I love you, mother foca.

El de las fresas

—¿Dónde vas, Antonio?

—A por estiércol para las fresas.

—¿Pero por qué no te las comes con nata, como todo el mundo?

Yo soy Juan

Un matón de metro noventa y casi cien kilos de peso entra en el bar, le da un puñetazo a la barra y pregunta con voz amenazante:

—¿QUIÉN ES JUAN?

Un tipo delgadito y bajito se levanta de una de las mesas, apurando su cerveza, y contesta.

—Yo soy Juan, ¿pasa algo?

El matón agarra a Juan, lo saca del bar y le pega una paliza. Juan vuelve a entrar en el bar. Cojeando. Con toda la cara y la camisa manchada de sangre. A pesar de que le duele respirar, se está riendo, muy flojito.

—He engañado a ese estúpido -dice-. Yo no soy Juan.

EL de las hienas

-quieres un poco más

 No gracias, estoy Hiena..

El del chiste bueno

El otro día tu mujer me contó un chiste tan bueno que de la risa me caí de la cama.

El de la isla

—A mí me gustaría vivir en una isla desierta.

—A mí también.

—¡Joder! ¡Ya empezamos a llenarla!

El de América

—Mamá, ¿América está muy lejos?

—Calla y sigue nadando.

.

 

El del despistado

—Mamá, en el cole me llaman despistado.

—Niño, que esta no es tu casa.

Hay 10 tipos de personas: los que saben binario y los que no.

El de los pitos y flautas

—Pues entre pitos y flautas me he gastado diez mil euros.

—¿Y eso?

—Pues ya ves, cuatro mil en pitos y seis mil en flautas.

El de la zapatilla

—¿Pero qué haces hablando con una zapatilla.

—Aquí pone “CONVERSE”.

El del tiempo

—¿Cuánto cuesta alquilar un coche?

—Depende del tiempo.

—Vale, pongamos que llueve.

El de la pregunta tonta

Un paciente entra en una consulta.

—¿Qué es lo que le ha traído por aquí? —le pregunta el médico.

—Una ambulancia, ¿por qué?

El de las explicaciones

—No sé qué me pasa, doctor, pero en seguida pierdo los nervios y me pongo a insultar a todo el mundo.

—Está bien, cuéntemelo todo.

—¿Y qué cree que estoy haciendo, pedazo de imbécil?

Venga, otro de médicos

—Parece que su tos está mejor.

—Sí, estuve practicando toda la noche.

El del filete

—¡Camarero! Este filete tiene muchos nervios.

—Normal, es que es la primera vez que se lo comen.

El de los calamares

—Camarero, ponga una de calamares a la rumana, por favor.

—Será a la romana.

—Irina, cariño, dile al idiota este de dónde eres...

El de la farmacia

—Buenas, ¿me da una caja de ácido acetil salicílico, por favor?

—¿Aspirinas?

—Sí, eso, que nunca me acuerdo del nombre.

El del pan

—Deme dos barras de pan, por favor. Y si tiene huevos, dos docenas.

Y le dio VEINTICUATRO BARRAS DE PAN.

Hemos seleccionado los peores chistes que hemos encontrado, con el objetivo de

El del intermitente

—Niño, sal del coche y mira si funciona el intermitente.

—Ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no…

El de los gentilicios

—Oye, ¿sabes cómo se llaman los habitantes de Barcelona?

—Hombre, pues todos no.

El de la foca

¿Qué le dice la foca a su madre?

I love you, mother foca.

El de las fresas

—¿Dónde vas, Antonio?

—A por estiércol para las fresas.

—¿Pero por qué no te las comes con nata, como todo el mundo?

 

El de la isla

—A mí me gustaría vivir en una isla desierta.

—A mí también.

—¡Joder! ¡Ya empezamos a llenarla!

 

El de los pitos y flautas

—Pues entre pitos y flautas me he gastado diez mil euros.

—¿Y eso?

—Pues ya ves, cuatro mil en pitos y seis mil en flautas.

El del tiempo

—¿Cuánto cuesta alquilar un coche?

—Depende del tiempo.

—Vale, pongamos que llueve.

El del mago

 

El de la pregunta tonta

Un paciente entra en una consulta.

—¿Qué es lo que le ha traído por aquí? —le pregunta el médico.

—Una ambulancia, ¿por qué?

Venga, otro de médicos

—Parece que su tos está mejor.

—Sí, estuve practicando toda la noche.

Mamá, mamá, me tragado la aguja del tocadiscos y no me ha pasaó na, no me ha pasaó na, no me ha pasaó na, no me ha pasaó na...

 

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